domingo, 8 de noviembre de 2015

Justificar el día

Rioplatense dícese del latinoamerianodel sur, ese pago no-olvidado, tal vez porque sea un lindo lugar para los fatalismos desprendidos sin más, en actos de amor, muerte o belleza. Vamos con las definiciones. En cierto sentido, creo que realmente soy parte de una tradición escriba; estos artificios constituyentes sólo de la realidad que conocen. Nací para mirar ¿lo que pocos quieren ver?
Llegué tarde. Me siento
escribo
pienso
me poso
como esta niña
quien quiso llegar al cumpleaños y descubrió un descampado sucio en medio del conurbano, donde los pibes corrían desaforados quedó todo el barro sucio y los vecinos enojados. Mañana hay que cuadrillar.
 Es muy lindo leer el diario y reencontrarse. Esas pequeñas capacidades de no sentirse sola en las locuras. Se me ocurre encontrar difuntos que desprendieron de sí lo que quizá fueron sus mejores versos y nunca nadie los pudo leer, como mi insistencia con el egoísmo efímero de la inspiración: este poema
esta prosa
este pedazo de todo y nada
soy yo
es para mí
sola.
Después una voltea y se entera, casi por enfrentamiento, de que necesitaba un poco de compañía. Matar al autor antes de que nazca no tenía mucha gracia. Lo bueno es que no soy la única, pero lo malo es que habiendo existido alguien que retrataba su realidad cotidiana como yo, pero más abiertamente, su consejo me llegó tarde.
 Y acá estoy, despidiendo amigos, porque no hace falta decirte vos y mirá tal cosa, a veces, en la compañía hay más significado que en la lectura.
 Confieso: lo que más disfruto de ser omnisciente y atemporal, es la heurística como espacio físico, es tenerte a vos en frente mío y amarte, amarte hasta la artrosis en los huesos. Y que vos seas varios y que yo sea una: ese momento en el que me justificás la vida y el valor.
 Te amo, porque no estás y tu ausencia es la presencia de lo ardiente. Resignificame la vida, te lo digo a vos, porque sé que también sos atemporal, heurístico y omnisciente. Porque sé que vos sabés que sos muchos y sé que vos sabés que yo también, soy una sola.

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