viernes, 4 de diciembre de 2015

madres, resistir, abuelas, plaza, hijos, presencias.

¿cómo querés que piense, decime, cómo? Ayer copulaban los pájaros en las copas de los árboles en pleno centro berazatiguenze, en el medio de la catorce hacían una cima alada y se arremolinaban formando un torbellino y dirás qué sé yo, no sé; pero estaban igual. Parecían treinta mil sueños volando, tal vez nos venían a cantar (cosa que les fue siempre impuesta mortífera, inhumanamente), ellos tienen tan magnífica voz que moralizan a cada uno de sus oyentes, los sordos tema aparte. ¿cómo querés que piense? La fiesta ya empezó y no invitaron al mozo, no invitaron al lavavajillas, no. Y tampoco los remuneraron. Nosotros también sabemos cantar, porque aunque los pájaros se fueron, quedó su esperma hundida en la inercia del espacio, nos dejaron una pluma en el corazón, y de ahí, narramos una leyenda -acaso- para crearla: cada vez que existen alados,los pájaros vuelven a cantar.Volaremos más de cerca para vernos las caritas empapadas en versos que silben (como las aves) que todavía sabemos resistir, lo que no sabemos es rendirnos. Mientras haya pájaros, se incendiará el cielo.

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