No faltó la ocasión de que me escriban un poema, no dejándome emitir valoraciones al respecto. Siendo hermoso, me dispongo a compartir sus primeros esbozos de esta manera:
te amo
ingenua.
¿cómo no remitirme a la impunidad del poeta para el hedonismo del engaño? Le dí una máscara y me lo dijo todo. Disculpame pero no,
no me amaste,
ingenuo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario