Que fácil es recitar sin saber
el significado del poema!
Cuán maravillosa es la mariposa
cuando es observada,
mas no cuando posa sus patas
en el invidente que la confunde con mosquito!
Ambigua es la ponzoña hirviente,
aunque mata, sucumbe el sufrimiento.
El sarcasmo de las palabras es la sombra de la muerte
Divino es el habla,
asi como también lo es el poder.
¿Qué será de mi?
Si aún no comprendo
cuál es más poderoso.
Las tinieblas guardan la diadema más preciada,
su soberbia divina, como corona instalada.
Importa poco y nada lo que el corazón supone
cuando , en realidad, las espinas reinan por doquier.
PROMESAS, son palabras alusivas,
sólo existen a la ilusión y ésta es la tortura.
¿Acaso algo importa la rima?, ¿o es de importancia, tal vez, la métrica?
Oigo coros divinos ensayando un "NO",
de respuestas.
Junto con un ángel,
la luna y los cielos han querido
gritarme...
que sólo importa la intención.
Pero no logro entender,
Me lo han dicho a gritos!
¿Acaso los cielos gritan?
Si gritan... son descabellados
locos
estropeados
estúpidos
irracionales
idiotas.
¿Qué me importa su sublime celestial?
Sólo importa la forma.
Ay de mi! Pobre idiota...
Si entendiese que sus gritos traían mi libertad!
Prefiero nadar en ponzoña, la diadema es mi caminar.
Si a alguien he de molestar, olvide mi mirar.
Pues mas importa el infierno,
que la posibilidad divina.
Más importa la diadema, el instinto asesino
que la luz del sol y la mirada inocente,
más vale lastimas, no voy a ser peculiar.
Como la rosa seré.
Con palabras seduciré y sólo espinas depararé.

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