Y es cuando los verdes pastizales duermen y a lo lejos se alza el aullido del viento que corre entre los corpúsculos de éste y se eleva al cielo haciendo volar cada una de las partes de aquél diente de león que ahora se encuentra en todas partes y en ningún lado; que nos remontamos a la esencia del ser y nos cuestionamos en la nada misma; porque un torbellino de preguntas repentinas irrumpen nuestra mente en blanco que en estado de estupefacción ante el momento, en vez de rebelarse ante dicha búsqueda, hace todas éstas a un lado y prefiere vivir, quedarse con esa sensación que blanquea la mente y nos sumerge en un presente tan lejano que llega a ser mas simple el futuro, porque es un ahora en el cual no existe el tiempo, un ahora que no nos cupe, un ahora que nos anonada.sábado, 19 de mayo de 2012
El ahora que nos concierne
Y es cuando los verdes pastizales duermen y a lo lejos se alza el aullido del viento que corre entre los corpúsculos de éste y se eleva al cielo haciendo volar cada una de las partes de aquél diente de león que ahora se encuentra en todas partes y en ningún lado; que nos remontamos a la esencia del ser y nos cuestionamos en la nada misma; porque un torbellino de preguntas repentinas irrumpen nuestra mente en blanco que en estado de estupefacción ante el momento, en vez de rebelarse ante dicha búsqueda, hace todas éstas a un lado y prefiere vivir, quedarse con esa sensación que blanquea la mente y nos sumerge en un presente tan lejano que llega a ser mas simple el futuro, porque es un ahora en el cual no existe el tiempo, un ahora que no nos cupe, un ahora que nos anonada.
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